A. PRESENTACIÓN
B. EL RECICLAJE DE BASE EN LAS CIUDADES ESTUDIADAS
C. TRES PRINCIPIOS AL TRABAJAR CON GRUPOS VULNERABLES
D. La experimentación como filosofía
b. El reciclaje de base en las ciudades estudiadas

Para la tercera parte de las personas con las que se trabajó, el reciclaje de base es la única fuente de ingresos. Se trata de una labor realizada al margen de la formalidad: sin sueldos fijos, contrato o seguridad social; sostenida por la promesa de que siempre habrá más material, producto del consumo y el desecho.
La actividad del reciclaje se mantiene gracias a la oferta gratuita de materia prima derivada del cuestionable sistema de consumo y desecho actual: toneladas de materiales (principalmente cartones, plásticos y metales) se desechan cotidianamente desde los hogares, siendo la industria alimentaria y la de empaques las que más aportan a este ciclo. Luego, en cascada, recae en los presupuestos de las ciudades la responsabilidad del manejo de los grandes volúmenes de desechos producidos industrialmente y descartados domésticamente.
Paralelamente a la recolección municipal de desechos, en las ciudades estudiadas por el Proyecto RUMBOS y, en buena parte, en las del Sur Global, se desarrolla el reciclaje de base (Auquilla Clavijo et al., 20251; Molina-Toledo et al., 20252). Desde la informalidad y de manera autónoma, cientos de personas recolectan materiales entre los desechos domésticos para posteriormente comercializarlos, reinsertándolos en los ciclos de circulación de materias primas industriales.
En condiciones de inseguridad y maltrato, los recicladores de base recorren las calles durante largas jornadas. Lo hacen expuestos al clima, al tráfico, a los obstáculos propios de las ciudades (baches, caminos angostos, veredas poco accesibles, etc.), a mordeduras de animales, a cortes, al contacto con desechos biopeligrosos, etc. Luego, por sus propios medios, transportan lo recolectado hasta sus viviendas y bodegas, donde lo agrupan, empacan y acopian para su posterior comercialización.
El margen de maniobra en la venta es limitado. La industria del reciclaje no acepta cantidades como las recolectadas individualmente, el transporte a otros lugares es costoso, y la falta de regulación, precios de referencia y políticas estatales deja a las personas que reciclan en una situación de vulnerabilidad. Como resultado, se ven obligadas a vender su material a intermediarios en condiciones abusivas y altamente especulativas, perpetuando así la precariedad de su labor.
Contrario a otras ciudades del Sur Global, donde el reciclaje de base es realizado mayormente por hombres, en Cuenca es una labor altamente feminizada: el 78 % son mujeres3. Para evidenciar esto, desde el proyecto se decidió usar el femenino para referirnos a las personas que realizan esta actividad (las recicladoras), mas no por desconocer la labor masculina.
El reciclaje de base es una actividad con alta demanda de tiempo y bajos beneficios económicos. En promedio, perciben 145 dólares2, es decir, menos de un tercio del salario básico unificado ecuatoriano (fijado en 450 dólares) y menos de la quinta parte del costo de la canasta básica (764,71 dólares; INEC, 2023)4. Esto hace que, en muchos casos, se mantengan círculos de pobreza multidimensional.
Para la tercera parte de las personas con las que se trabajó (30,59 %)3, el reciclaje de base es la única fuente de ingresos. Se trata de una labor realizada al margen de la formalidad: sin sueldos fijos, contrato o seguridad social; sostenida por la promesa de que siempre habrá más material, producto del consumo y el desecho. Como muchas otras actividades que se realizan en las calles, tiene como constante la inestabilidad y la vulnerabilidad a nivel social y económico, pero también simbólico, institucional y normativo.
En estas condiciones, la labor del reciclaje de base responde a móviles económicos por encima de los ambientales. Sin desconocer que este trabajo le ahorra grandes esfuerzos al sistema de desechos de las ciudades y al ambiente al desviar toneladas de materia prima nuevamente hacia la industria, es necesario precisar que estas personas lo hacen motivadas principalmente por los recursos económicos que requieren para la subsistencia personal y familiar.
1. Auquilla Clavijo, D., Molina-Toledo, L., Egas Loaiza, S., Carrion Andrade, G., Orellana, D., Gomez-Ayora, A., & Quezada Larriva, A. (2025). Mujeres recicladoras en el espacio público: perfil, desafíos y estrategias urbanas para su bienestar. Caso Cuenca, Ecuador. Scripta Nova. DOI: 10.1344/sn2028.29.47824.
2. Molina-Toledo, L., Egas Loaiza, S., García, J. A., Carrión, G., Gómez-Ayora, A., & Orellana, D. (2025). Negotiating space: The daily mobility of women waste pickers in Cuenca, Ecuador 2025. Journal of Transport Geography. https://doi.org/10.1016/j.jtrangeo.2025.104378
3. Datos obtenidos de la investigación del proyecto RUMBOS: La salud y el bienestar de las mujeres recicladoras de base en Ecuador, con corte a octubre de 2023. Se pueden revisar los datos obtenidos de la investigación del proyecto en los siguientes dashboards de Tableau: A) Componente Salud: Encuesta de Salud a recicladores de base 2023; B) Componente Entornos Urbanos: Resultados de la encuesta y percepciones en torno al reciclaje 2023 y Obstáculos en el espacio público para la logística del reciclaje informal 2023.
4. Instituto Nacional de Estadísticas y Censos. (2003). Boletín técnico 01-2023: Índice de precios al consumidor (IPC). INEC. https://www.ecuadorencifras.gob.ec/documentos/web-inec/Inflacion/2023/enero/Boletín_técnico_01-2023-IPC.pdf