Esta sala expuso que el primer eslabón de la cadena de reciclaje, el más vulnerable y menos reconocido, está compuesto por las recicladoras de base, quienes desempeñan un rol importante, a menudo invisible y desvalorizado.
Al caminar entre las decenas de recicladoras, los datos se entrelazaban con sus cuerpos, poniéndole rostro a quienes ejecutan este trabajo todos los días: mujeres (78 %), de entre 40 y 79 años (79 %), que recogen más de 100 kilos al día; recorren entre 4 y 10 kilómetros, llegando incluso hasta 16; y su ingreso mensual promedio es de 145 dólares. El 36 % vive en zonas rurales, aunque el reciclaje se realizaba mayormente en áreas urbanas.
Además, se reveló que el 40 % de sus padres y el 40 % de sus abuelos se dedicaban a labores agrícolas.
